Mittwoch, 21. Juni 2017

Embajada de México

Viernes 16 de Junio, Berlín, Embajada de México.

El día comenzó algo apresurado, una noche antes después de un rato agradable con tus compañeros era evidente un desvelo que afectaría el rendimiento a la hora de levantarse.

El desayuno que ofrece el hostal, un desayuno alemán, que si bien no es de mi agrado por la cantidad exorbitante de pan, debo de aceptar que supera las expectativas de cualquier hostal en México y es que después de todo hablamos de un lugar del primer mundo.

El camino a la embajada de México fue complicado, un metro que recordaba a cualquier transporte público de nuestro país; lleno, caluroso y con esos olores de diferentes personas.

Al llegar al edificio diplomático de la nación mexicana se sintió una sensación agradable, paz y tranquilidad, sentías llegar a casal. Un edifico bastante imponente que por dentro recordaba a los templos indígenas de los tiempos prehispanicos.

Nos recibió, no como esperabamos, un hombre que se encargaba de asuntos de medio albiente y tecnología en la . ebajada. Nos explicó sus funciones y lo que hacen en esta relación dual que existe entre Alemania-México. Una platica bastante interesante que nos permitía observar y escuchar puertas que necesitábamos para mejor. Nos dio la clave de muchas preguntas que por lo menos yo tenía y la esperanza de seguir mejorando. Aunque claro el dolor de los pies por los zapatos y el tiempo parados empezó a desviar la intención al final.

Después de la embajada nos dirigimos al museo de historia de Alemania. Un hermoso museo donde explica de manera detallada y más realista aquellos aspectos que uno escucha a 9000km de distancia sobre su pasado.

En un aspecto extraño pude ver que Alemania no tiene un pasado definido en tiempos antiguos, es decir que no encontré mucha información sobre las primeras civilizaciones y sus formas de vivir, practicamente su historia comienza en la época medieval. Aunque claro, aún cuando europa vivía su feudalismo, en América las civilizaciones seguían en el proceso del mundo antiguo. Un atraso de 300 años por parte de nuestro continente.

La parte más interesante del museo, claro que era aquella después de la primera guerra mundial y durante la segunda. El Holocausto y los conflictos raciales de Alemania son los aspectos que más lo caracterizan del siglo XX.

Complicado entender tremenda desgracia como lo son esos tiempos, pero agradable vivir sino en carne propia, sí a través del lugar donde ocurrió todo, para poder entender mejor por qué y cómo se llego a ese fascismo y odio.

Al salir del museo con un mal sabor de boca. Algunos nos dirigimos a la parte del muro de Berlín mas representativa. Donde se encuentran varias pinturas y escritos de esos tiempos.

Para finalizar fuimos a cenar cerca del hostal y regresamos a este lugar. Podiendo conocer la vida nocturna de un Berlín gigante e imponente.

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen